El alcalde de La Laguna, Fernando Clavijo, mantuvo un encuentro ayer con los vecinos de la urbanización Padre Anchieta para explicarles el importante proyecto que el Ayuntamiento llevará a cabo en esta zona y que en sus palabras “lo convertirá en un referente dentro y fuera del municipio”.
La reunión contó con una masiva afluencia de público y a la misma acudió también el concejal de la zona, Javier Álvarez, las responsables municipales de Vivienda y Vías y Obras, Blanca Pérez y Cruci Díaz, así como los arquitectos que han realizado el proyecto.
Fernando Clavijo explicó que el objetivo de este proyecto, que será financiado íntegramente con fondos municipales, “persigue que esta urbanización se transforme, aporte seguridad a sus vecinos y se introduzca en el resto de la trama de la ciudad”.
Así, destacó que la conversión del área significará el impulso socioeconómico de su entorno que mejorará notablemente su imagen, corregirá deficiencias y se unirá al resto de la trama de la ciudad, saldando de este modo una demanda histórica de los vecinos.
La intervención constituye la primera fase de una ambiciosa actuación cuya finalidad es mejorar los espacios públicos de esta urbanización potenciando su uso para los habitantes del mismo y para los de toda la ciudad de La Laguna.
Esta primera actuación acometerá la zona intermedia, concretamente las manzanas ubicadas en las inmediaciones del cementerio de San Juan y la Iglesia del mismo nombre. La superficie total del área de actuación es de 13.505,26 metros cuadrados y la obra cuenta con un presupuesto de 966.000 euros.
En ese sentido, Clavijo indicó que el inicio de las obras podría producirse en abril o mayo, siempre y cuando todas las comunidades estén constituidas como tales, ya que los vecinos deben dar primero su visto bueno para realizar esta actuación. Asimismo, adelantó que los trabajos cuentan con un plazo de ejecución de un año y medio aproximadamente.
Como objetivos fundamentales se incentivará el uso de los espacios públicos, se generarán recorridos diáfanos y se facilitará el acceso a estas zonas comunes a las fuerzas de seguridad y servicios de emergencia, algo que en la actualidad no es posible.
De igual manera, se regenerará la imagen y estética del entorno, se mejorarán la iluminación y la jardinería y se corregirán problemas actuales como las filtraciones de agua en los aparcamientos y bajantes.
Además, de manera paralela, el Ayuntamiento podrá promover acciones para la dinamización de este nuevo espacio, tales como trabajos de índole social para incentivar a la juventud, organización de actividades deportivas y ocio como reclamo, “lo que dará vida a la urbanización, generará un mayor conocimiento del lugar y por lo tanto seguridad, así como actividad económica”, destacó el alcalde.
Dada las grandes dimensiones de esta área, los técnicos se han basado en la idea del Metro que conecta hoy en día las grandes ciudades facilitando la movilidad. Con ello, se reconoce toda la zona y sirve de hilo conductor identificable marcando cada uno de los itinerarios.
De esta manera, se acometerá lo que han denominado “Metrobici” y a la entrada de la urbanización se colocará un gran panel en el que, del mismo modo que en un metro, se dispondrán distintas líneas y diferentes circuitos caracterizados por un color y una actividad vinculada que se desarrolla en las distintas paradas.
Estos circuitos-líneas discurrirán por todo el ámbito marcando recorridos claros que atravesarán los espacios públicos, y que se materializarán como cintas trazadas en el suelo para conducir al viandante y/o ciclista.
Antecedentes
El proyecto de construcción de 1040 viviendas sociales, urbanización interior y dotaciones complementarias, en la urbanización Padre Anchieta, fue encargado por el instituto nacional de la vivienda en el año 1976 a los arquitectos Miguel J. Arricivita Calvet y Ángel Lobo Carpizo. la entrega y ocupación de las viviendas tiene lugar en los años 1981 y 1982.
Posteriormente, en el año 1989 se redacta un proyecto de rehabilitación de las viviendas, que afecta principalmente a las cubiertas y fachadas, aunque también se realizan algunos trabajos de instalaciones y reparaciones de alicatados.
El proyecto fue redactado por el arquitecto Jorge Ramón Amador y encargado por la Dirección General de la Vivienda, Consejería de obras públicas, vivienda y aguas del Gobierno de Canarias.
En los años 90 tiene lugar una nueva intervención en la que se dota de accesibilidad a los espacios públicos, introduciendo rampas, repavimentando, modificando jardines e introduciendo elementos de carácter ornamental.
